Grupo Autónomo para la Investigación Ambiental (GAIA) con apoyo del Fomento Social Citibanamex implementa acciones de recuperación económica como respuesta a las afectaciones por COVID-19 con el proyecto denominado “Manejo adaptativo de la pequeña agricultura como estrategia de recuperación económica ante el COVID-19 y adaptación al proceso de cambio climático” el cual es parte del programa Agricultura Familiar implementado por GAIA  y el SICOBI en la sierra sur y costa de Oaxaca.

Objetivo del proyecto:

Aumentar la capacidad de gestión de los sistemas de milpa dentro del territorio de las 5 comunidades agrarias que integran el Sistema Comunitario para la Biodiversidad (SICOBI) en el estado de Oaxaca.

  • San Miguel del Puerto
  • San Felipe Lachilló
  • San Juan Ozolotepec
  • San Francisco Ozolotepec
  • San José Ozolotepec

Metas:

– 180 parcelas implementando agricultura regenerativa en 5 comunidades del SICOBI

– 180 Familias/Productoras y/o productores mejoran sus elementos/conceptos sobre el sistema milpa.

–  Instalación de 5 unidades de producción de bioinsumos dentro del SICOBI una por cada comunidad involucrada.

Mapa de ubicación de las parcelas que participan en el programa Agricultura familiar.

Resultados

El nombre Milpa proviene del náhuatl milli que significa parcela sembrada, y pan que significa encima, lo que se traduce como: “lo que se siembra encima de la parcela”. El sistema milpa es un agroecosistema complejo que integra diferentes elementos y donde el Maíz es el eje central que se asocia con otra serie de cultivos integrados normalmente por el frijol, la calabaza, el chile, el tomate, los quelites por mencionar alguos ejemplos, estas asociaciones forman un cosorcio que ademas de brindar una serie de productos para el autoconsumo y nutrición familiar, integran uno de los agroecosistemas mas complejos con los que contamos y que han sido cuna de la gran agrobiodiversidad que mantienen las culturas originarias en México.  

La expresión de la milpa en el territorio nacional es muy variada y es sin duda el sistema productivo mas representativo del medio rural. En el estado de Oaxaca, cubre prácticamente todos los climas y latitudes, diferenciada en la apropiación de cada una de las culturas las cuales tienen composiciones o expresiones muy particulares, lo que abona a la gran riqueza gastronómica que este estado pluricultural mantiene. Dentro del SICOBI el trabajo con la milpa ya tiene una trayectoria importante, pero recientemente este sistema de producción ha tenido retos muy importantes que afrontar, por lo que tiene sentido realizar acciones que ayuden a reafirmar los valores que este sistema de producción ofrece tanto en los temas de soberania y autosuficiencia alimentaria, como en el manejo y regeneración de los paisajes productivos.

Acción operativa 1: Formación del equipo técnico.

Despues de la puesta en marcha de este proyecto y trabajando directamente con el equipo técnico del SICOBI, logramos que las y los técnicos (6 hombres y 3 mujeres) cuenten con las herramientas y conocimientos para implementar el programa de manejo de Agricultura Regenerativa (AR). Cada una de ellas y ellos comprende y puede articular dialogo a nivel de las familias y pequeños productores (PP) y se han reforzado las siguientes  habilidades: a) comprensión y manejo de los principios del modelo de Agricultura Regenerativa, b) levantamiento y análisis de información para establecer una línea base, c) construcción colectiva del calendario y ciclo agrícola, d) generación de protocolos de recomendación para el mejoramiento del sistema de milpa, e) levantamiento de indicadores de monitoreo, f) implementación de las prácticas de manejo que promueve la AG, y g) formación de grupos de trabajo o familiares. Todas estas habilidades permiten realizar procesos participativos y demostrativos en campo con familias y PP.

Esto permitió consolidar la relación de colaboración del equipo técnico y fortalecer su carácter y rol regional, de tal manera que todas y todos son reconocidos por los diferentes grupos familiares formados. El proceso de acompañamiento facilitó a través de la práctica y la experimentación, la formación de 181 productoras y productores (70 mujeres y 111 hombres), los cuales van desarrollando habilidades en el manejo y aplicación de las prácticas de AG.

En colaboración con el proyecto de AgroBiodiversidad mexicana (CONABIO- INIFAP) el equipo técnico se formó en el mejoramiento de las semillas nativas (selección masal) y en la formación de Bancos Comunitarios de Semillas Nativas (ver anexo).

Beneficiarios 

0
Mujeres
0
Hombres

Acción operativa 2: Integración de línea base y consolidación del sistema de información de la estrategia de Agricultura Regenerativa del SICOBI.

Se levantaron de forma participativa, datos de línea base para las 181 parcelas del programa. Los datos levantados fueron: georreferenciación, índice de fertilidad, tipo de cultivo, densidad de siembra, productividad del ciclo anterior, variedad de maíz sembrada, prácticas usadas dentro del ciclo pasado y datos generales de la familia. La base de datos generada se integró al GeoPaquete de QGIS del SICOBI, homologándose a los ordenamientos comunitarios del territorio y las unidades y estrategias de manejo ahí establecidas.

Se clasificaron las parcelas según su cultivo obteniendo: 178 de maíz-milpa, 1 de cacao y 2 de café, mismas que en conjunto suman una superficie total de 237.75 has.

Se determinó los requerimientos de abasto de maíz para cada comunidad, según el número de dependientes económicos de las familias beneficiadas, los cuales varían entra las 21 a las 33 toneladas considerando que el consumo promedio por persona en la región es de 200 kg/año. Bajo esta demanda de producción se trabajó en el modelo de Agricultura Regenerativa.

Acción operativa 3: Instalación y seguimiento de protocolos de manejo en 180 parcelas Integración de línea base y consolidación del sistema de información de la estrategia de Agricultura Regenerativa del SICOBI

Con la información de la línea base se generaron los diagnósticos parcela por parcela, así como los protocolos de recomendación de acuerdo con el programa de manejo del modelo de Agricultura Regenerativa (ver anexo). Las prácticas que se integraron dentro esta primera anualidad fueron: cero labranzas, densidades de siembra, 4R, coberteras y abonos verdes, enriquecimiento de microbiana del suelo a partir de lixiviados y microorganismos cultivados, y manejo de semillas. Las dosificaciones y las variedades de abonos verdes y coberteras fueron ajustadas para cada condicional altitudinal y de microclima.

Los protocolos fueron realizados con las familias parcela por parcela, integrando su “Plan de Parcela” (expediente técnico) tomando como indicadores de existo y verificación: mejor desarrollo de las milpas, tallos más gruesos, plantas más verdes y una mejor carga de las mazorcas.

Los resultados de final del ciclo permitieron alcanzar valores de productividad promedio de 1,412.12 kg/ha, es decir 700 más de acuerdo con los datos de línea de base. Los rangos de productividad se mantuvieron entre los 800 Kg y los 2800 kg por hectárea, siendo mayor el aumento dentro de la región de la Costa, donde los suelos tienen en general menor pendiente y sobre todo un mejor desarrollo de los cultivos de cobertera y abonos verdes.

Haciendo un comparativo entre los rendimientos por parcela de los ciclos 2020 (línea base) y 2021 en donde se intervino con el modelo de la Agricultura Regenerativa, se puede observar en general un incremento en la producción en la mayoría de las parécelas, destacando la región de la consta, donde en la comunidad de San Miguel del Puerto algunas parcelas alcanzaron rendimientos de 4 toneladas por hectárea.   

La grafica presenta una comparación de la sumatoria de los rendimientos obtenidos por comunidad entre el ciclo productivo 2020 y el ciclo 2021, donde se observa un incremento promedio de 27,600.00 kg por comunidad.

Respecto a los requerimientos de abasto de maíz para cada comunidad, podemos observar que con la implementación del modelo AR se logró que el 68.4% de beneficiados alcanzaran sus requerimientos y generaran excedentes, el 11% alcanzaran sus requerimientos y lograran garantizar su abasto anual y solo el 20% de las familias presentaron rendimientos que están por debajo de sus requerimientos.

Finalmente, como parte de la colaboración con la CONABIO, se incorporó el tema de la selección masal de las semillas, lo que facilitó una primera caracterización de las semillas e impulsó un proceso de selección y formación de bancos comunitarios de semillas nativas.

Actualmente se identificaron 3 razas de maíz en San Juan Ozolotepec, 1 raza en San Francisco Ozolotepec, 7 razas en San José Ozolotepec, 7 razas en San Felipe Lachilló y 9 razas en San Miguel del Puerto.

Acción operativa 4: Instalación de infraestructura de provisión de insumos.

Se encuentran funcionando las cinco Unidades de Producción de Bioinsumos (UPB), que cuentan con 6 tinas (lombricarios) cuya capacidad es de 50 toneladas de humus y 12,500 litros de lixiviados anualmente. Cada unidad cuenta con un manual de manejo y una bitácora de trabajo (ver anexo).

De acuerdo con el protocolo establecido, la capacidad instalada puede dar abasto a 1,250,000 plantas de forma anual, equivalente a 50 hectáreas por ciclo productivo (10 Ha por comunidad). Sin embargo, es conveniente diseñar una estrategia de ampliación y de distribución a unidades más pequeñas (familiares) que optimicen la capacidad de respuesta a la demanda. Suponemos que lo conveniente será llegar a contar con una capacidad de abasto de 25 ha por comunidad y con ello proveer a unidades familiares de producción.

Acción operativa 5: Incorporación de la estrategia de Agricultura Regenerativa en el esquema de manejo de cuenca.

Se realizaron reuniones regionales con autoridades agrarias del SICOBI, donde se explicó y discutió sobre el programa de agricultura regenerativa, se presentaron mapas, unidades de nanocuenca intervenidas, resultados de avance y una primera proyección con respecto a la demanda de maíz.

Los resultados muestran 181 parcelas experimentales cuya superficie total suma 237.75 Ha. Esta primera fase experimental cubrió superficies que van de 0.25 a 1 Ha, dependiendo de la familia, sumando una superficie experimental de 79.0 Ha sobre las cuales se levantaron datos.

 La producción total alcanzada para la superficie experimental fue de: 124,170 Kilos, lo que nos da una producción promedio calculada de 1,412.12 kg/Ha, con máximos de 4,000 kg/ Ha alcanzados en la región de la costa. De acuerdo la tabla de resultados solo 36 parcelas (20%) están por debajo del índice de suficiencia alimentaria, 21 parcelas (11.6%) alcanzaron la suficiencia y el resto 124 parcelas (68.4%) superaron este índice. En conjunto puede verse que el valor promedio calculado del índice suficiencia alimentaria, nos indica que los requerimientos de maíz pueden superar en 180 % la demanda de maíz para las familias involucradas. 

Con estos elementos se reforzó el acuerdo y compromiso de impulsar el Programa de Agricultura Regenerativa a nivel de las asambleas, y solicitar se incorpore a los estatutos comunitarios y a los Ordenamientos Comunitarios del Territorio. Aunado a esto se firmaron acuerdos sobre los Bancos Comunitarios de Semillas en cada comunidad, así como la integración de sus comités que estarán a encargo de su funcionamiento.