Agricultura Familiar

Fomento Social Citibanamex en coordinación con Grupo Autónomo para la Investigación Ambiental (GAIA)  implementa acciones de recuperación económica como respuesta a las afectaciones por COVID-19 con el proyecto denominado  “Manejo adaptativo de la pequeña agricultura como estrategia de recuperación económica ante el COVID-19 y adaptación al proceso de cambio climático” el cual es parte del programa  Agricultura Familiar implementado por GAIA en la sierra sur y costa de Oaxaca.

A través de esta iniciativa buscamos establecer  un nuevo modelo tecnológico basado en mejorar la fertilidad de los suelos, el manejo optimo de semillas nativas y el aumento de rendimientos de las parcelas para reducir la brecha alimentaria de las familias.

Se promovió la implementación de agricultura regenerativa en 180 parcelas en 5 comunidades del SICOBI: San Jose Ozolotepec, San Francisco Ozolotepec, San José Ozolotepec, San Miguel del Puerto y San Felipe Lachilló.

Intercambiar y Fortalecer desde la Base (IFB)

Intercambiar y Fortalecer desde la Base (IFB): Un proceso de intercambio de saberes para el manejo de la fertilidad en suelos agrícolas.

La iniciativa denominada Intercambio y Fortalecimiento desde la Base (IFB), es un programa que reconoce, valora y promueve el intercambio de saberes sobre el manejo da la fertilidad en suelos agrícolas de los pequeños productores de café y maíz, con un enfoque de salud del suelo. La propuesta articular a todos los agentes sociales –campesinos, promotores, cuerpos técnicos, organizaciones, investigadores y asesores involucrados, para responder las necesidades de los pequeños productores y brindar de forma organizada un piso de asesoría y acompañamiento permanente y eficaz que fortalezca y desarrolle las capacidades de los productores para el manejo de la fertilidad de suelos y la optimización del ciclo del agua dentro de los sistemas de cultivo familiares, en términos de asegurar sus medios de vida en el tiempo, pero también de forma inmediata.

El IFB inicia en el 2019 como parte del programa Agua y Suelos para la Agricultura (ASA) el cual es implementado en México desde el 2016.  Esta iniciativa fue impulsada de  manera conjunta en el estado de Oaxaca por el Grupo Autónomo para la Investigación Ambiental (GAIA) y Catholic Relife Service (CRS) en coordinación con 4 organizaciones. Actualmente este programa lo integran 12 organizaciones y se ha reproducido la experiencia en los estados de Chiapas y Puebla, cabe mencionar que la iniciativa IFB parte del modelo de Formación de Formadores el cual ha sido promovido por CRS en varios países de Centroamérica (GWI,2014).

Figura1. Esquema de implementación del IFB en Oaxaca México.

EL IFB trabaja sobre un modelo de escalamiento de conocimientos, apoyándose en las capacidades institucionales instaladas en las organizaciones y a partir de ellas promover la replicación social como base aumentar y mejorar la cobertura del programa. La construcción de saberes con los cuerpos técnicos y promotores a diferentes niveles de las organizaciones sitúa en primer lugar al agricultor -capacitando, como el educando principal en el contexto de la acción formativa, construyendo conocimientos locales y empíricos.

Como resultado se realizó un diagnostico participativo de los suelos, permitiendo determinar el estado de salud de los mismos e identificando las recomendaciones necesarias para la nutrición y el manejo agroecológico pertinente, finalmente el IFB genera una herramienta para el mejoramiento de la trama biológica del suelo y la prestación de servicios ambientales.

Figura 2. Modelo metodológico IFB.

Cobertura actual del programa en México.

Después un año de trabajo, el IFB se encuentra implementando en Oaxaca, Chiapas y Puebla, ampliando la cobertura a 12 organizaciones 113 municipios 423 núcleos agrarios 10,837 productores/familias 37,939 hectáreas, logrando el intercambio de saberes a 157 productores, 164 promotores y 37 técnicos.

Figura 3. Cobertura del programa IFB.

El programa ASA desde su arranque ha centrado su trabajo en fortalecer las capacidades de las organizaciones de pequeños productores sobre el tema de salud y regeneración de suelos, como base ineludible de la producción a nivel rural. Después de tres años de trabajo del programa ASA, vemos necesario hacer énfasis en el tema de la Fertilidad y el proceso de asimilación nutrimental. A través del IFB se promueve lo aprendido para que las y los pequeños productores puedan poco a poco y de forma sencilla, apropiarse de herramientas y tecnologías que les permitan un aumento gradual de los niveles de fertilidad de sus parcelas y territorios.

Finalmente consideramos que hay necesidad de contar con herramientas para la sistematización y el escalamiento de los aprendizajes con el fin de agilizar los procesos de toma de decisiones dentro de las organizaciones y familias,  que permitan incidir en las decisiones de las inversiones públicas a favor de los aprendizajes de este programa ha generado a lo largo de su trayectoria.

Nos parece que el reto en adelante, más allá de los temas a tratar, sigue siendo la sostenibilidad de los esfuerzos y estrategias locales como garantes de contar con alimentación y salud dentro de muchas comunidades rurales en México.  

Actores de Intercambio y Fortalecimiento desde la Base (IFB).

“Agrobiodiversidad, la base funcional de los agroecosistemas sustentables y resilientes”.

“Agrobiodiversidad, la base funcional de los agroecosistemas sustentables y resilientes”.

En el marco del seminario internacional: “Agroecosistemas: alimento, biodiversidad y resiliencia”, el Ing. Santiago Javier Sarandón de la Universidad Nacional de La Plata impartió la conferencia: “Agrobiodiversidad, la base funcional de los agroecosistemas sustentables y resilientes”.

Sarandón menciona que la biodiversidad aporta dos elementos esenciales a la agricultura: recursos biológicos (genes) y la generación funciones (servicios), paradójicamente la agricultura es la actividad humana que más impacto tiene sobre la biodiversidad. Actualmente más del 50% de los ecosistemas terrestres son agroecosisitemas.

La agricultura moderna se caracteriza por su gran uniformidad, pese que en el mundo existe más de 50,000 plantas comestibles, el 90% de la demanda de energía del mundo está satisfecha por solo 15 cultivos (FAO) y aproximadamente dos tercios de nuestro consumo calórico es provisto por solo 3 cultivos: arroz, maíz y trigo. (Kal Gruber, Nature 2017). Lo anterior solo ha sido posible con gran costo ecológico y social.

Bajo este marco Sarandón  menciona la necesidad de pasar de una agricultura insumo-dependiente a una agricultura sustentable y resiliente basada en procesos ecológicos, donde el recurso clave es la biodiversidad.

Algunos servicios ecológicos que proporciona la diversidad biológica agrícola son:

  • El ciclo de nutrientes, la descomposición de la materia orgánica y el mantenimiento de la fertilidad de los suelos.
  • La regulación de plagas y enfermedades.
  • La polinización.
  • El mantenimiento y la mejora de la fauna y la flora silvestres y los hábitats locales en sus paisajes.
  • Mantenimiento del ciclo hidrológico.
  • Control de la erosión.
  • Regulación del clima y absorción del carbono.

En este sentido el Grupo Autónomo para la Gestión Ambiental (GAIA), trabaja en integración armónica de los sistemas productivos y usos de suelo dentro de los territorios desde hace más de 20 años. En su quehacer el rol de la agrobiodiversidad en los sistemas de producción ha sido clave para la recuperación de paisajes. Desde el enfoque de la teoría de sistemas, esta diversificación aporta elementos donde la energía del sistema converge, se disipa y distribuye, en cuanto más grande sea el número de elementos, más eficiente será el mantenimiento de la energía y los elementos de apropiación y balance serán mucho mayores.

y tu que opinas de la agrobiodiversidad?

 

El sistema comunitario para el manejo y protección de la biodiversidad

El sistema comunitario para el manejo y protección de la biodiversidad: cuenca Huatulco-Copalita, Oaxaca, México

El Sistema Comunitario para el Manejo y Protección de la Biodiversidad (SICOBI), representa el trabajo conjunto de cinco comunidades agrarias de la costa y sierra sur del estado de Oaxaca, y el Grupo Autónomo para la Investigación Ambiental (GAIA A.C.)

Desde el 2001, dedican esfuerzos importantes para ejercer las facultades que la legislación mexicana otorga a las comunidades agrarias, como unidades de gestión y control del uso del territorio y los recursos naturales. El sistema trabaja en torno a tres niveles de fortalecimiento del poder local: 1) Planeación y ordenación comunitaria del territorio, 2) Gestión intercomunitaria para el manejo de la cuenca Huatulco-Copalita y 3) Oferta de bienes y servicios ambientales. El SICOBI abarca aproximadamente 78.000 hectáreas, con una población cercana a los 23.000 habitantes, donde el 35% de esta superficie tiene, bajo principios de bienestar y seguridad colectiva, la categoría de protección o manejo especial.